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Ciencia Actimel

Efectos del consumo diario de leche fermentada con lactobacillus casei dn-114 001 en la mejora de la capacidad de las defensas innatas en personas de mediana edad
 

Investigadores

M. D. Parra, B. E. Martínez de Morentin y J. A. Martínez del Departmento de Fisiología y Nutrición, Universidad de Navarra; J. M. Cobo y A. Mateos de Red INDE
 

Referencias

Parra M D, Martínez de Morentin B E, Cobo J. M, Mateos A and Martínez J. A. Daily ingestion of fermented milk containing Lactobacillus casei DN114001 improves innate-defense capacity in healthy middle-aged people. J. Physiol. Biochem., 60 (2), 85-92, 2004.
 

Objetivo del estudio

Demostrar que el consumo regular de leche fermentada con Lactobacillus casei DN-114 001, puede potenciar la inmunidad innata en personas de mediana edad.

Con el paso del tiempo el sistema inmunitario se va debilitando y deteriorando, de forma que con los años nos hacemos más vulnerables frente a la enfermedad, lo que contribuye a acortar la esperanza de vida. Sin embargo, este proceso biológico, llamado "inmunosenescencia", puede ser frenado a través del consumo de determinados probióticos. Así, se ha observado que las bacterias ácido-lácticas podrían tener efectos estimuladores y antitumorales en el sistema inmunológico. Por ello, algunas leches fermentadas con bacterias ácido-lácticas se han propuesto como suplemento en terapias nutricionales, por su capacidad de proteger contra agentes patógenos causantes de enfermedad.

A pesar de que se ha visto que algunos tipos de bacterias ácido-lácticas ayudan a mantener la salud, ya que incrementan el funcionamiento del sistema inmunitario y la estabilización de la microflora, no existen investigaciones concluyentes que lo demuestren. Por ello, se diseñó este ensayo nutricional para determinar si el consumo de leche fermentada con Lactobacillus casei DN-114 001 (un fermento exclusivo patentado por Danone) es capaz de estimular el sistema inmunitario de personas sanas de mediana edad.

Para ello se seleccionaron 45 participantes, 21 hombres y 24 mujeres, de edades comprendidas entre los 51 y 58 años de edad. Todos ellos gozaban de buena salud, como se pudo comprobar a través de la historia clínica, el examen físico y los análisis bioquímicos y hematológicos de rutina. Después de tres semanas sin tomar ninguna leche fermentada, para que sus efectos no distorsionaran los resultados del estudio, los participantes fueron asignados de forma aleatoria a dos grupos distintos: el primero recibió tres veces al día un yogur que contenía Lactobacillus casei DN-114 001 durante ocho semanas; mientras que el segundo recibió un producto de apariencia idéntica, pero sin probióticos. Para que los resultados fueran más fiables, ni los participantes ni el personal investigador sabía a quien se le daba uno u otro (es lo que se llama estudio "doble ciego").

Se realizaron análisis nutricionales e inmunológicos al comienzo y al final del estudio. Además, a mitad del estudio se analizaron también los glóbulos blancos de la sangre, células de defensa del organismo, para detectar posibles cambios en los diferentes grupos.

Tras el análisis de los datos obtenidos, no se observaron variaciones en los parámetros nutricionales de los sujetos de ambos grupos a lo largo del estudio ni tampoco se verificaron cambios con respecto al peso corporal o a los valores de los parámetros bioquímicos. No se registraron modificaciones en el número total ni en el porcentaje de los subgrupos de glóbulos blancos (leucocitosi, linfocitosii, granulocitosiii, monocitosiv).

s Sin embargo, en el grupo que consumió Actimel, sí se detectó un incremento significativo en la capacidad oxidativa de los monocitos y también en la capacidad antitumoral de un tipo de glóbulos blancos (las células NKv ). En conclusión, estos resultados indican que la ingestión diaria Actimel puede reforzar los mecanismos de defensa innata en personas de mediana edad.



Glóbulos blancos


Linfocitos

son glóbulos blancos "con memoria", es decir, células muy especializadas capaces de reconocer agentes extraños (antígenos) a los que el cuerpo ha estado expuesto en el pasado.

Granulocito

o neutrófilo es el tipo de glóbulo blanco más numeroso. Ayuda a proteger el organismo de las infecciones por bacterias y hongos, aunque también eliminan partículas extrañas.

Los monocitos son un tipo de glóbulo blanco encargado de fagocitar o ingerir las células muertas o dañadas y eliminar los agentes infecciosos, participando de esta forma en el sistema inmunológico del organismo.

Células NK

("Natural killer" o células "asesinas naturales") atacan de forma inespecífica las células infectadas por virus así como las células tumorales

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