La Serenisima quiere contarte la verdad sobre Actimel
El respaldo de Actimel Mitos y verdades de Actimel Ciencia Actimel
Volver al Inicio >

 

Ciencia Actimel

Influencia de la leche fermentada con lactobacillus casei en la flora intestinal de niños sanos
 

Investigadores

Corinne Guerin-Danan, Claire Chabanet, Christophe Pedone, Françoise Popot, Pierre Vaissade, Christine Bouley, Odette Szylit y Claude Andrieux de l'Unité d'Ecologie et de Physiologie du Système Digestif, équipe Métabolites Bactériens et Santé, Jouy en Josas, France; del Laboratoire de Biométrie, Jouy en Josas, France; y del Département de Nutrition, Danone, Le Plessis Robinson, France.
 

Referencias

Guerin-Danan C, Chabanet C, Pedone C, Popot F, Vaissade P, Bouley C, Szylit O and Andrieux C. Milk fermented with yogurt cultures and Lactobacillus casei compared with yogurt and gelled milk: influence on intestinal microflora in healthy infants. Am J Clin Nutr 1998;67:111-7.
 

Objetivo del estudio

Tal y como recomienda la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, (Food and Agriculture Organitation, F.A.O.), el yogur así como otras leches fermentadas deberían incluirse en la dieta de los niños al comienzo del periodo de destete, ya que son una buena fuente de minerales y vitaminas y sólo aportan una pequeña cantidad de grasas. Además, tanto el yogur como otras leches fermentadas contienen bacterias ácido-lácticas, las cuales aportan beneficios para la salud. Algunas de estas bacterias son capaces de superar la barrera ácida del estómago y atravesar el tubo digestivo vivas y en cantidad suficiente como para ejercer una influencia saludable en el metabolismo y equilibrio de la microflora endógena.

Son muchas las bacterias ácido-lácticas que aportan las leches fermentadas. Por ejemplo, el yogur tradicional es una leche fermentada que se obtiene por la acción de dos bacterias ácido-lácticas: Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Asimismo, otras bacterias ácido-lácticas pueden combinarse con estos dos fermentos para obtener leches fermentadas de características específicas o con determinadas propiedades probióticas; las más empleadas suelen ser del género Lactobacillus, Streptococcus, Leuconostoc y Bifidobacterium.

Hasta el momento no existen demasiados estudios sobre los efectos de las leches fermentadas en la flora intestinal infantil. Precisamente para llenar este vacío científico, se diseñó este estudio en el que se compararon los efectos de dos leches fermentadas distintas, en la microflora intestinal de niños sanos.

Para ello se reclutó a 39 bebés sanos con edades comprendidas entre los 10 y 18 meses, que acudían a ocho guarderías de los alrededores de París. Los pequeños fueron asignados de forma aleatoria a tres grupos distintos: al primero se le dio una unidad diaria (125 gramos) de un yogur tradicional durante 4 semanas; al segundo la misma cantidad de una leche fermentada que además de los fermentos tradicionales del yogur contenía Lactobacillus casei DN-114 001 (Actimel®); y al tercero, o grupo control, una gelatina de leche no fermentada.

Durante el tiempo que duró el estudio se fueron recogiendo y analizando diferentes muestras fecales: al inicio, a la semana, a los 15 días, a los 30 días y una semana después de concluir el estudio. Las bacterias halladas en las heces, reflejan la composición de la microflora del colon.

Los resultados de este ensayo mostraron que el consumo de Actimel® incrementaba el contenido fecal de lactobacillus, lo que significa que en el colon también aumenta su cantidad de forma significativa. Paralelamente se observó una disminución de la actividad de algunas enzimas implicadas en la circulación hepática de tóxicos y sustancias carcinogénicas.

El aumento de concentración de lactobacillus en el interior del intestino tras el consumo de Lactobacillus casei DN-114 001 es lo suficientemente importante como para aportar algunos beneficios fisiológicos. Por ello su consumo podría ayudar en la prevención de distintas enfermedades e infecciones, así como en la estimulación del sistema inmunitario.

En resumen, el consumo regular de Actimel® puede aportar beneficios saludables para niños en el periodo de destete.
Actimel